domingo, 28 de octubre de 2012

Perseidas de mi corazón

 

“Y ahora sólo necesito tu presencia
Que me ausenta y no me duele y hoy te he visto
Y hoy parece que no llueve
Y sólo necesito que alguien crea en mí
Que me ayude a regalar el arte llueve
Y hoy parece que no llueve en mí”

                                   El Canto del Loco

 

 

 

 

 

 

El cansancio de los madrugones repetitivos me invade, coloniza mis defensas y se apodera de mis desvelos, no dejándome estar lúcida y sagaz para mis menesteres.

 De la misma manera, o parecida debe andar el cielo. Tras mirarlo detenidamente durante un par de horas, me resulta imposible distinguir a las Perseidas navegando por él. Que San Lorenzo lloró, no me cabe la menor duda, aunque sus lágrimas en forma de meteoros sólo debieron verlas los habitantes de Perseus.


Eso sí, para dar un poco más de realismo a la cosa, a pesar de los pesares, me disfracé anoche de Andrómeda y recibí a Zeus en forma de lluvia blanca , en mis aposentos submarinos y después a Perseo le puse las pilas, que una se niega a convertirse en piedra y a que le corten la cabeza.

 Celebrando me hallo en mi anémona semejante festival.

 

                                                                                              12 Agosto 2012

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