miércoles, 2 de marzo de 2016

Rúbricando la razón





Hoy no voy a jugar al mismo juego en que me recreé durante tantos años de mi vida. Hoy el corazón ha dicho basta y la razón se ha impuesto como reina soberana. Traía bajo el brazo un pergamino con las cosas muy bien apuntadas.  Hoy ha tenido a bien, desplegarlo  y leerme, a la sombra del alma, cada cosa que he ido haciendo sin lógica alguna. Me ha propuesto, casi impuesto cambiarlas y, hoy, las vísceras le han confirmado que el reinado es suyo.

Así que, tras una larga charla sobre la primera norma, acepto que debo aparcar para siempre, ese afán de planificar determinados momentos puntuales de mi vida, comprometiendo los momentos puntuales del resto. Tras haber hecho varias decenas de intentos, y quedarme literalmente “en bragas” y, comprobar en primera persona que, los planes del resto prevalecen sobre los míos, desisto en seguir haciendo las gilipolleces habituales.

Así hoy aquí afirmo, que los planes los hago sólo conmigo que, como la razón opina, siempre saldrán como y cuando a mí me parece que deben ser.
Nada de voy a buscar un fin de semana... un día en “nosédónde”... ni  esperar a ver si suena la flauta. Vuelvo  quince años atrás, donde me dejé más que claro, que las fechas, no son más que días normales, números en el calendario sin valor ni importancia. Adiós a días señalados, a puentes, navidades o semanas santas. Días para vivir sin más ni más, sin esperar nada más que lo que ese día quiera traer consigo, sin importar ni esperar lo que los demás hagan.


Hoy, rubrico la petición de mi testa y la aplaudo, son testigos.

jueves, 25 de febrero de 2016

El petardo del día





Érase una vez, un personaje, (que no de cuento), a pesar de haber intentado hacer su vida alrededor de alguno que debió leer en su infancia en una noche tormentosa. El día que lo conocí, no me quedó muy claro si el cuento lo leyó una noche así, o una noche así fue cuando sus padres tuvieron a bien engendrarlo. Pudieran ser ambas cosas a la vez… quien sabe.

Dicho elemento, se sentía tan irresistible como superdotado, sobre todo entre sus dos piernas. Era algo de lo que pasaba la vida alardeando delante de cualquiera. Obviamente, me fio más del refranero español (“dime de lo que presumes….), que de las palabras de un necio como este.

Tenía una casita maltrecha en un pueblucho de mala muerte, a la que habían cortado el agua y la luz por impago. Aun así, la utilizaba como excusa y pretexto para “descanso dominical”. La realidad se reducía a tener un sitio donde escapar de su mujer e hijos, meterse alguna rayita farlopera y, trajinarse a cualquiera que se pusiese a tiro. Si no había suerte probando por lo gratis, pues pagando, que en estos tiempos, la carne está barata.

No puedo decir que fue un grato placer conocerle, sí, que daría dinero por no volverlo a ver. Me pregunto si ya tendrá en su poder, tesoros como el VIH o joyas como gonorreas o hepatitis de la A a la D.  Sólo espero que algún día, su mujer tenga el arrojo y los ovarios de mandarle a la mierda como muy cerca. Ese día, la llamaré y lo celebraremos por todo lo alto.


Enlatando pasteles ando, por si suena la flauta.

lunes, 15 de febrero de 2016

"Sin" Valentín y "Con" amor





Atareados han debido andar los santos este fin de semana, entre Valentín regateando el porcentaje con el Corte Inglés y Antonio al que las peticiones de novios-as buenos, bonitos y baratos, asedian hasta el marasmo.

Total, todo cara a esta sociedad que nos ha enseñado a golpe de Walt Disney que tenemos que buscar nuestro príncipe-princesa, encantados y encantadores por supuesto y, que el significado de la palabra amor, queda reducida y dirigida a un anillo con piedras a las que se les da un valor que desmerece cualquier sentimiento. Triste, pero cierto. Todos los años la misma cantinela, la misma farsa con los mismos santos a los que aporrear a costa de billetera, pero que nadie cuestione cuanto quieren a alguien, cuánto más caro el premio, más amor sin duda.

Me alegro de pasar de las onomásticas lo mismo de largo que de ancho. Me siento afortunada de sentir amor de muy distintas clases y a cual más grande por todos los míos,(hijo, pareja, perrete y amigos) sin la necesidad de demostrarlo con euros y con un solo día al año. De descifrar sin palabras, que el sentimiento es recíproco y que soy feliz con la gran insignificancia de saber que lo sois vosotros en modo alguno, a pesar muchas veces de la distancia.

Besos con valentía y sin santos desde mi mar. Salud para todos.


viernes, 5 de febrero de 2016

Febrero con F






Tras una buena dosis de antiinflamatorios enlatados salteados con protectores gástricos impresos en negrita, (para que antes de tragarlos, leas bien su super resistencia a casi todo), y tras aplicar calor seco, húmedo y en todas sus variantes posibles al  lumbar, me incorporé a mi vida laboral, a los zuecos y los saco-pijamas, sin pena ni gloria. Resultado tras un mes de ausencia…todo sigue igual, como la canción aquella de Julito Iglesias.

Ante soberano aburrimiento, decidí tomarme la justicia por mi mano y me  largué a visitar el mar Mediterráneo. También seguía igual, pero en este caso no cabe el aburrimiento ni el cansinismo. Entre sol, caminatas y relax, mi lumbar resplandecía como nuevo y mi alma tomaba nota. Debería tocarme una lotería en plan salvaje, para emigrar como las aves, al calorcito.

Mientras no ceso en mi empeño con el azar, de regreso me hallo en mi mar Madriterráneo. Más gris, más sucio y más frio, pero lo quiero igual, o más. Aquí también sería igual de feliz a pesar del bajo color y del frio con una de esas loterías en mi mano. Luego pienso que todavía me queda lo más preciado, la salud, y me doy por satisfecha. No quiero estar jodida y con premio.

En fin, que de este modo se ha ido el mes de Enero que tan poquísimo me gusta y ya empezamos, por fin, a estirar los días venideros y a disfrutar de este Febrero al sol.

Feliz Febrero les deseo entre un té y un sueño.



miércoles, 13 de enero de 2016

Feliz 2016






Y  recuerda  siempre.....si el plan falla, cambia el plan, no cambies la meta.

Mis mejores deseos para tod@s

domingo, 27 de diciembre de 2015

Navidades álgicas





Aguantando dolorimientos lumbares, como si de parir a estas alturas y fechas se tratara, me hallo en el sofá de mi anémona, aferrada al calorcito local como a la propia vida .  No sé qué postura adoptar para estar algo más confortable. Mi espalda no soporta la sedestación prolongada, menos aún el bipedismo y ni hablemos de la horizontal en la cama. Me entran ganas de contratar un equipo que deje mi casa sin gravedad, a ver si flotando soy capaz de encontrar el punto bueno a esta algia que me ahoga pero no mata.

El estómago también soporta lo suyo, entre comilonas, malos gestos y pastillas enlatadas anda dando gritos de vez en cuando. Ni los protectores ni los masajitos tienen la suficiente potencia de apaciguar su quebranto. De vez en cuando lo premio con dulces y exquisiteces que calman su penitencia.

Del alma mejor no hablamos, lo dejamos para otro día o, para otro año si acaso. La esperanza que me acompaña a todos lados, parece hoy más lejana que nunca. La comprensión lingüística me hace sentir que soy cada vez más extranjera y menos terrestre. No sé qué gesto adquirir ni que sonido emitir para que los enojos y la mala ostia no hagan acto de presencia.

En fin, como aquí veis, no es mi mejor final de año ni mi mejor final de fiestas, aún así brindo con vosotros  con champán y oxígeno a la vez, así el moco está asegurado.

Buscando en mi mar un diccionario, un abrazo que no acaba y una espalda nueva.

Feliz Navidad a todos.



martes, 1 de diciembre de 2015

Adiós Noviembre






Esta vez no has sido dulce como lo fuiste antaño. Mezclaste en demasía las gotas de acidez y de amargor al postre y, el resultado fue bastante pésimo. Se han vuelto a resentir las vísceras y las pestañas. Traducido al castellano más vulgar que el de la RAE, has quedado como el culo.


Así que sin más, saco mi pañuelo (lleno de mocos por supuesto) y agitándolo me despido de ti. Espero que te lleves los disgustos, los sinsabores, la falta de agua y las bajadas de defensas que has ido repartiendo a modo durante tus treinta días.


Me quedo con el reencuentro de amigos tras cinco largos años sin verlos, el calor de los míos cuando abro la puerta y el hallazgo de una nueva trufa rosa en el mar, cosa que me hace feliz no, lo siguiente.


Como no puedo decir hasta nunca, te diré que hasta dentro de un año y, pediré a Sus Majestades, los de Oriente claro, que el próximo año te esfuerces un poquito y vuelvas a ser el Noviembre que una vez conocí.


Con un té en la mano, un pincel en el pie y una sonrisa (eso siempre).

sábado, 14 de noviembre de 2015

Chocolate con "Emule"







Mañana me pongo los zuecos de pvc bien temprano, por aquello de ser domingo, el día del señor y, en vez de comulgar con el dicho y hacer “sillón-ball”, me voy a currar con ellos. Eso sí, aderezo la entrada al festivo en cuestión, con unas porritas de medio metro de aproximación cada una, un chocolatito bien caliente y todas las burradas que se nos ocurren alrededor de la mesa, porra en mano of course!.


  Buena entrada para comenzar a saborear el estreno del “Emule” (en versión sanitaria “selene”) y empezar a ver las películas de manera diferente. A ver cuántas veces aporreamos las teclas y cuántas otras cogemos la pistola láser y escaneamos desde los códigos de barras hasta la compra del Super.  Se plantea una mañana entretenida y, no voy a mentir, preferiría decir “divertida” pero, me da en la nariz que no va a haber tanta diversión como una quisiera.


Pena penita pena, que a una no le toca una buena primitiva y los zuecos que me calce sean unos Stuart Weitzman con platino incluido, y el chocolate con “emule” lo disfrute en compañía de una buena porra en el caribe y mirando al infinito.



Entre informática y churros anda el juego…

jueves, 5 de noviembre de 2015

Emponzoñamiento fallido





Noviembre ha revuelto las aguas del mar. El veneno fue inoculado con premeditación y alevosía y, una que es confiada, mordió la manzana a sabiendas en vez de lanzarla de vuelta. Decidí tragarme el sapo haciéndome una vez más la ingenua ante el intento de asesinato. He pasado del calor al frío y de la tranquilidad a la náusea en décimas de segundo y sin anestesia. Ni la chimenea más tórrida, ni el antiemético más potente son capaces de apaciguar la cellisca que se revela por dentro. Y es inútil intentar buscar si el pH del agua es diferente o, si ya no conserva el mismo punto de sal o azúcar. Da igual la maniobra, he probado con todas, hasta la de Heimlich, arriesgándome a visionar hasta la primera papilla ingerida. Ninguna surte el efecto deseado.


He salido para ver el vendaval que se avecina, nada raro, ningún pez nada hoy contracorriente lo cual, me hace pensar que todo sigue más o menos. Avanzo para seguir oteando y llegar al Punto Nemo. El trayecto que habitualmente recorro en minutos, hoy me cuesta a modo. No veo el momento de llegar, no quiero imaginar cómo será la vuelta… Obvio es que ya han accionado el botón rojo, ese que no se debería tocar según reza en el prospecto de ACME. Ahora tocaría la lucha contra la revolución instaurada gracias a la broma pesada y a las ganas de llevarse los aplausos por cojones. No tengo ganas, ni tiempo ni motivos para hacer hoy de correcaminos en el agua y desactivar lo hecho. Sé que esto que siento, no afectará ni a mis aguas ni a mi destino, soy un pez y gracias a ello, todo me resbala.


Buscando con urgencia un DESA que revierta esta fibrilación ventricular que anuncia la asistolia. Visionando a lo lejos el Punto Nemo.

Ya queda poco….

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Noviembre sin azúcar







Llegó Noviembre, esta vez a modo dietético y sin edulcorar. Perdió el dulzor con su entrada, brusca y sin avisar. Ni siquiera tiene un ligero sabor a mar. Es mucho más “light” que cualquier comida de esas tan divinas y perfectas para adelgazar. Así estoy, así voy, perdiendo peso a cada paso (falta me hacía) pero, una prefiere adelgazar con otros modos o métodos que, con el disgusto del sinsabor al masticar.

Es como comerse un filete lleno de vetas “inmasticables” (palabro que ruego a la RAE incluya), acaban haciéndose una bola imposible de tragar. Así me siento hoy y, además, sin saber qué hacer. Me lamento pero no actúo, pero es que tampoco sé cómo hacerlo. A veces, sale de mí esa parte impulsiva, se me pasa por la imaginación tirar por la calle de en medio y olvidar los destrozos que con ello pueda causar en mí y en los demás. Pero, sea porque estoy cansada de ser tan necia, sea porque ya la edad me va diciendo que hay cosas que no vuelven, sea porque he encontrado algo maravilloso, me parece inviable negar lo que quiero, tirarlo por la borda y volver a dar la vuelta al mundo, un mundo cada día más pequeño.

Voy a por el azúcar, no sé vivir en el mundo de lo amargo, del “sin-sabor” y del “sin-humor”. Ya vendrán Noviembres más dulces.